Creatividad y educación
Siguiendo la conversación iniciada por Creative Minds sobre creatividad y empresa y creatividad y motivación, os recomiendo la conferencia de Ken Robinson en el TED de este año (entera aquí) sobre creatividad y educación, imprescindible:
Así mismo, los artículos de Creative Minds me han recordado un artículo que escribí en 1999 sobre la importancia de la gestión de las emociones en las empresas:
(…) Pero es que todavía se puede dar una vuelta de tuerca más [a la gestión del conocimiento] en la que no tengo noticias (y me gustaría tenerlas) de que nadie esté trabajando. Y es la gestión de las emociones en una organización. Porque las personas que integran una organización vehiculan invariablemente su capacidad creativa y la emergencia de su conocimiento a partir de emociones, y es en función de la comprensión de las mismas que una organización podrá maximizar la gestión del conocimiento. Ya hace tiempo que se habla del concepto “business of emotions” (el negocio de las emociones) por todas partes, pero siempre referido a la relación de los productos de una empresa para con sus clientes y consumidores, pero casi nunca desde el punto de vista de la generación de conocimiento dentro de una empresa, nunca desde el punto de vista de la “gestión de las emociones” que fomentan la creación y la emergencia de nuevas ideas en una organización. Como mucho se ha hablado del fomento de los “intrapreneurs”, emprendedores dentro de la misma empresa. Pero cómo hacerlo, cómo identificarlos, o mejor, cómo crearlos. Pienso en un departamento de “gestión de las emociones” que sería una fusión del departamento de “gestión del conocimiento”, en su sentido más avanzado y no ligado sólo a la “gestión documental” con el de “recursos humanos”, también en un sentido avanzado, es decir, no un departamento de “contratos y despidos”. Y es que en una semana en la que se conmemora el centenario del nacimiento de Antoine de Saint-Exupéry (29 de junio), merece sacar a colación una de las citas más famosas de su libro “El Pequeño Príncipe”: “lo esencial es invisible a los ojos”. Pero éste ya es otro tema.
(recuperé de mi archivo el artículo entero en un post antiguo de este blog, ya que no existe ya la versión online del artículo original en en.red.ando, publicación pionera de la red española y ahora desaparecidos de la red todos los contenidos de sus colaboradores de esa época…Un día hablaré en profundidad sobre los pioneros de internet en Catalunya, tema interesante y que conozco a fondo)

