El fin del capitalismo… tal y como lo conocemos
La presión de la globalización sobre una estructura económica que no se ha puesto al día genera un número demasiado alto de personas formadas que no tienen acomodo en el país. Una salida es enredarse en comunidades de intercambio de conocimiento y oportunidades profesionales como la experiencia danesa. Lo cual ha llevado a Ahmed Bounfour a identificar tres formas organizativas que van a convivir durante un tiempo en nuestras sociedades con lo que el llama el régimen económico transaccional (intecambio de bienes y servicios por dinero):
a) Las comunidades restringidas, como las redes de profesionales del conocimiento, tipo las de Dinamarca que hemos comentado donde el intercambio se basa en el conocimiento y la reputación pero tiene un resultado dinerario.
b) Las comunidades quasi-orgánicas, tipo comunidad Linux, que están cerca de una “economía del don o del regalo” y lo que se intercambia es prestigio, reconocimiento y confianza con salida empresarial o no
c) Las comunidades orgánicas, que están por ver qué son per dónde el intercambio forma parte del patrón cultural y el aspecto dinerario es cero.
Esto se corresponde según él más o menos a tres tipos de escenarios:
a) Economía de “freelancers” (Free Agent Nation, sería la denominación más popular), donde el concepto de remuneración salarial pierde importancia como forma de regular la economía y las organizaciones se reducen a manejar las interconexiones y la gestión de beneficios por el uso del conocimiento (propiedad intelectual)
b) Escenario híbrido, donde las formas comunitarias coexisten con la economía transaccional.
c) El fin del capitalismo: todo es un régimen comunitario pero no tiene nada que ver con formas comunitarias estatales como en su día propuso el comunismo y fracasó. Bounfour no da ejemplos.

