P’alante
Pido disculpas: me siento muy optimista.
Seguro que es una alucinación pasajera debido a que trabajo con personas que no esperan a que todos las condiciones estén en su sitio para empezar a actuar.
Cada vez más me dan más seguridad de que vamos a mejor.
Me refiero a:
- mis alumnos, especialmente en los proyectos de i2cat
- mis compañeros de blog aquí y en Mileuristas
- varios emprendedores que están imaginando nuevos proyectos de negocio e innovación
- una parte minúscula de la Administración que empieza a pensar diferente, esto es, que debe posibilitar caminos abiertos para la gente y no controlarla y apuntarse las medallas y que empieza a entender qué quiere decir "inversión estratégica"
- empresarios jóvenes que están atacando mercados internacionales desde la innovación, les está yendo muy bien… y no tienen ningún problema en afirmar que sin buena I+D y buena innovación organizacional no estarían donde están
- en general, personas que aceptan que el mundo siempre es abierto, incierto y complejo y no esperan a que se organice de forma precisa
Les falta de todo: masa crítica, sistema financiero, marco legal, estrategia compartida por todos los actores.
Pero siguen adelante.
En cambio ni me refiero ni me puedo referir a:
- los estudiantes cuyo objetivo sólo es conseguir un título y luego se quejan de que no tienen lo que esperaban (por desgracia, parecen ser una parte importante de los mileuristas)
- los jóvenes que creen que el objeto de su vida profesional es pagarse un piso (mismo comentario)
- los empresarios que sin reinventarse creen que van a sobrevivir o que competir por costes sigue siendo una opción
. la parte de la Administración que se sigue viendo a sí misma como el motor imprescindible de todo cambio
- la "autodenominada sociedad civil", un grupo que se considera herederitariamente cualificado para "estar" en todo proyecto de futuro, esto es, tutelar lo emergente para que "todo cambie sin cambiar nada"
- los políticos que sólo van a favorecer o mediatizar aquellas iniciativas de las que puedan controlar su visibilidad o de las que puedan sacar rendimiento económico para su cogollito y no han oído hablar de "vocación de servicio" o se han reído de quienes actúan movidos por ella
- el poder económico que sigue en las fórmulas de siempre sin encontrar la forma de convertir en negocio la reserva de creatividad, innovación y empuje de los jóvenes
- cualquiera que pierda más de cinco minutos siguiendo los medios generalistas y entrando en su trampa de frustración, "factoids" y pseudo "temas cruciales"
- en general, personas que siguen pensando en las ideas de control, planificación, pensamiento lineal, que el mundo y las personas son controlables, la verdad inamovible y los datos, certezas eternas
Diréis que no habrá para tanto. Pues yo empiezo a ver aquí a un cierto tipo de gente que ya no necesita más papás, ni planes estratégicos, ni inversiones masivas, ni nada de todo esto.
Ni masa crítica. A mí parecer sólo falta que conecten entre sí, creando sus propias redes.
Y empiezo a ver algun síntoma de ello.
Por ejemplo el artículo de hoy en La Vanguardia de Pedro Nueno, el conocido profesor de IESE: se da cuenta de que hay unos cuantos empresarios (que innovan y son internacionales) a los que les está yendo muy bien. El título del artículo ("Alucinando") va acompañado de un ruego: que no lo lean los políticos, no sea que se crean que ellos son la causa del éxito.

